2 de julio de 2013

STELLA TORRES BERDÚN



 No soy el centro del universo pero puedo centrarme en él y transformarlo

                          Stella Torres Berdún

ESCRITORA, ARTiSTA PLÁSTICA, PERIODISTA

1952 Nace en Capital Con cinco años su familia se radica en Grand Bourg (General Sarmiento) ciudad naciente del segundo cordón del conurbano Bonaerense. Allí dos corrientes poblacionales: extranjera y provinciana, darán  acento especial ala sociedad protagonista de grandes cambios que anticipan la crisis transicional del siglo XX al XXI. Desde joven escribe convencida del rol testimonial del  escritor con respecto a la dinámica de su tiempo.
Ya en los Talleres de Narrativa y Poesía centra su objetivo en poner al servicio de la escritura herramientas obtenidas del periodismo y la Psicología Social para allanar las dificultades en la  elaboración, comprensión  y difusión  en el trabajo  del escritor.1993 Presentación ”La casa a oscuras”, volumen de cuentos.  -Ilustr. Stella Gallero- D. de Cultura de Gral. Sarmiento.

1994- IIº premio del IVº Salón del Poema Ilustrado, poema

 “Siempre”-ilustración Abel Acevedo

1996- Co fundadora de A.D.E.L-Asociación de Escritores

 y Lectores de Gral. Sarmiento- entidad que  realiza el “IIº

 Encuentro Regional de Escritores”

2000-Presentación de”La casa a oscuras”Stand de la Pcia.

De Bs.As. en la XXIVº FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DEL AUTOR AL LECTOR.

Reconocimiento Revista Difusión Cultural “Agua Clara”

2002/03/04-Jurado del Iº,IIº Y IIº Certamen Internacional de Cuento y Poesía. Tortuguitas

2001-Crea con S. Arzac “La casa de las letras” de José C. Paz.

entidad organizadora del PRIMER ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE ESCRITORES.
-Expone sobre“Humberto Rivas, vida y obra de un dramaturgo”. Biblioteca Popular de Los PolvorinesExposición “En memoria de”, poemas. Salón A. Berni Sindicato   Municipal de San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas.Premio  FUNDACIÓN “JUIZ DE FORA”,Mina Gerais,Brasil obra“GENES”,selec. poemas integrados al volumen “RELICARIO LATINO” antología de poesía latinoamericana. Presentación   “RELICARIO LATINO” EN LA XXXª FERIA DEL LIBRO DEL A. AL LECTOR, STANDDEL Instituto Del Conurbano Bonaerense.

     
      ( Las pinturas aquí compartidas son de Stella Torres Berdún)
                                                        


 LETRA EN VUELO


Hablaba de Nijinsky

Y la mirada

Volaba por alturas

Incognoscibles, albas.

Refulgía de chispas

Admirativas, cautas.

Contaba de Nijinsky.

Toda su voz tomaba

la tonalidad ambigua

celeste de la danza.



Escribía de ese Nijinsky

atroz, sin par, y él resucitaba...

Total áurea figura

Mordaz, angélica, pagana.

Soñaba con Nijinsky

Y, como aquel, dejaba

huella en la nieve, voraz, profunda,

por la que regresaba,

sobre pasos de sangre,

en cada madrugada.




                                        


EL ÁRBOL Y LA HOJA



Caminar el viento; ser la tierra;

Ceniza lóbrega y oscuridad febril.

Desandar el desierto, verlo sin

Pedir al horizonte su clemencia.



En medio del fragor de la tormenta

Por qué el árbol la sacudió de sí?

En los giros del aire golpear y percutir

Mil veces contra la roca muerta



Incólume aquel no lo lamenta

Es tan poco, a la hora de medir,

El valor de una hoja más...Allí

mira, sin ver, una hoja seca



No prende, fructifica ni cuenta.

No pesa al momento de partir.

No deja huella ni puede competir

Con el hipócrita follaje del sistema



Ni siquiera sabiendo que aún sustenta

del árbol, tan lejano, la savia al existir

y que todos los paisajes por vivir

nítida albergarán su patriarcal silueta







ANTIGUA BIBLIOTECA



Cuánta palabra presa entre las tapas.

Ajado color de ocres vespertinos...

Cuántas ideas que han marcado etapas;

Muestra de humana historia y de su sino.



Te miro irguiendo tu figura magna.

Aún, pese a la apariencia  has investido

de augusta dignidad y de templanza

tus volúmenes que acatan su destino.



Como silentes pájaros, palabras

aleteantes aguardan que el olvido

se disuelva en ese pulso que arranca



Del ayer aquel verso y lo hace trino

Presente para quien, leyéndote hoy, ama

aquella saeta lanzada hace ya siglos









GENES



Respiran mi presente. En eco denso creces

muchedumbre, oscura y sin carteles.

Ahogas, desllorando, ese silencio antiguo tan cansado

de los que perdieron su nombre

apacentando olvidos. Todo aire se duele.

Dolor almacenado por viscerales silos. Los miro. Nada dicen. Me miran

Desde mi cobardía, la bronca, diluye sudor frío.

No quiero estar estática, aterrada. Una mano surgente aferrará la mía.

Ni argumenta ni cae; ni improperia ni grita.

No miente. No reprocha. No inventa. No cesa ni se altera ni cede.

Hiende el todo con su dolor latente y escinde el universo.

Entre sombras,  este lugar vacío resplandece .

 El pulso ya no más agitado. Todo miedo se aquieta.

Hueco memorado que iniciaron mis genes.

Desnuda, anudada, enmudecida, tiene mi mano las historias de exilio.

 Consecuente miseria de los tallos ,de a cientos, cortados

Injusticia. Exterminio. Holocausto horadando de hambre el fin de siglo

y la atroz paradoja  universal de derechos humanos

que no alcanzan a devolver el brillo a los ojos de una infancia en exterminio.

Toda esta muchedumbre se arracima en mi instinto

y pregunta. Con esa voz de aldaba, mordida  de antiquísimo grito,

pregunta , morosa , dolida, quedamente ¿Qué hicimos?.

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  ESENCIAL



Tal vez si fuese hierba o junco

Entendería

El ser atravesada por el paso

Del aire o del agua.

Tendría la fibra acostumbrada

A ser vulnerable;

perpetuamente extraña

a cuanto quiero ser.

A no quedar camalote.

A no ser álamo

A no poder nadar,

todo se hunde.

A no poder volar

pues pesa el barro.

A no sostenerme por endeble.

A no ser sostenida por

Carecer de tallo.



INTENTOS

Quiso ser ladrillo de la torre;

tramo abierto del camino.

Una gota de cauce.

Media nota de grillo.

Fragmento del engarce.

Un trazo de Mattisse,

relámpago breve y azulado.

Mensaje impreciso, falaz, distorsionado



Fue escombro en el desplome

del portal derrumbado.

Grieta terrosa del atajo.

Salpicadura hedienta

desde el alud de barro.

Decibel de grito nunca oído.

Esteca en el cemento.

Fracción de frase rota.

Tinta invisible en la vereda.

Verano de tormenta

que ni agrada ni ofusca.

Mancha que se deslíe, indefinida,

después de una mal suma

de tonos saturados.

La niebla del presente

le ha concedido todo

lo que es dable al humano.


 








MIRARSE


Me miro al espejo y adivino
que, tras la visión casi he nacido;

bañada la mirada en álgidos paisajes.

Una apariencia nueva, acerada, pulida;

un tanto opaca en la mirada

que ha estrenado los propios muertos

y sabe, amargamente, que sobrevive

con mayoría de canas como descuento

de ese gesto azorado donde se enquistó

la absurda adolescencia











 





ELIO

 ( cuya poesía sangra pueblo)





Caminas por Perón, Elio Gerardi,

Hacia abajo; derecho en dirección y recorrido.

Los hombros de no soy; manos reflexionando en los bolsillos.

Las vidrieras ignoran tu reflejo. Las galerías aturden sonidos

para enmudecer tu paso. Pero caminas por Perón,

Insoslayable como el cachetazo.

Irrenunciable como el amor.

Irrebatible  como la verdad gastada en tus zapato

de presente continuo y permanente. Estás tan lejos

de cuanto el circo vende que dolés en la tarde.

Porque no hay dos formas de pelea legítima.

Te abraza, terco, el aire. Solitario y reflexo.

Exacto nexo entre la baldosa, despintada de nadie,

y el pibe que mastica puteadas

para escapar del hambre.

Temor irracional del “Plaza”  y su manada hipocriforme .Amenazan raíces tus poesías

Y en tus ojos hay conatos, a raudales,

 de verdadera vida.







SOLOS


Que solos quedaron
los jazmines

Qué solos

Como sueños sin sol.

Hasta el lucero

A las once de la noche,

Con su sobria línea,

Su blancor perenne.

Qué solos...

Los jazmines.

El dos de noviembre.






 SABER



Si yo supiese

El secreto de la rosa

Y su perpetuidad adormecida.

Si entendiese

el norte y la mañana

sin esa penumbra dolorida.

Si creyese

En una invencible madrugada

Con lunas que no duelan

                                   /ateridas.

Aún así

No vencería la tristeza

de la última palabra

cuando ha sido dicha.

Del último gesto

Cuando tiene la aguda

                        /certeza

de ser la despedida.





 AUTOR TRAS BAMBALINAS





Quien  sabe, tal vez aún el tiempo nos conceda un milagro

de esos que se extrañan tanto en estos días;

de esos que ocurrían hace tanto.

Tal vez nos encontremos, camino de algún otro verano,

mirando absortos las ramas con flores. Las flores que envolvían

Al Jacaranda, ácuo silencio celeste y el paraíso claro.

Quizá el ceibo retome la palabra con roja impertinente algarabía

en puja con el jazmín del cabo. Tanto color alborotando el cielo

como los pájaros del álamo que pueblan de metáforas su alma.

El autor tiene la mirada perdida, Córdoba hormiguea en recuerdos lejanos.

Por ahí, quien le dice...Aun estemos entonces y tranquilos  riamos

de esto banal que pasa y lo caratulemos de gruesa tontería

-Borges tartamudea su aprobación de arcano.

 Sabe bien que esto no es cierto;  continuaremos cuasi-filosofando

a la magra luz de tres o cuatro velas  cuya llama refulge , chisporrotea, vibra y oculta ,tras medio pan, el invierno espartano.

Allí , en ese momento, será cuando sintamos

 que la vida es la taza de te en la mano tibia

y la pregunta que lleva hasta el mismo pasado.

 El mundo será apenas un invento de un escritor, vacuo y profano,

al que leemos –en el fondo de casa-(en el semi equilibrio de la vetusta silla)

y en la letra que surge cuando ambos callamos.

A que mentir. Los dos conocemos. Lo seguro será que venga a diario.

Sonreirá fumándose la pausa que Sigfrido, su gato, transformará en caricia.

 Después, la madrugada, hará un relato.








ECOS DE INVERTANGO


Podría haber dicho “es una noche más”.

Haber sentido la alquimia de la lluvia

y el rito de quitarse el disfraz.

Podría culpar a los sentidos

y escudarme en la soledad.

Pero hiciste trampa, Piazzolla...Ese rezongo

escarbando las huellas de mi misma

¡ Ay, bandoneón arisco e impiadoso! Cálido y denso...

Tiene la voz de tus ojos

dando una versión libre, de mi,

de la que no me enteraba.

Nota a nota rasgamos la ciudad

hacia la confluencia del hoy y del nosotros.

La agenda, el documento  y el intento

han quedado a un costado del ayer y el olvido.

El invierno se disuelve en asombro.

Un castaño reflejo resquebraja

Lo que resta del miedo.





  MADRUGADA





 Madrugada sin nombre...
Madrugada...

Lugar sin atenuantes.

Dolor de la memoria.

Evidencia del después;

declaración del antes.

Espacio excelso del pronombre

y de la nada.

Tiranía impiadosa del cuadrante;

Muda canción estoica





A los primigenios de Pintura Grossa



 

Tan  grosos, tan ellos…

Tan "díscolos" y humanos

Tan  benditamente artistas

y, en  el color, hermanos...

Hay una mesa de café en el cielo

de donde, seguro, saldrán truenos y rayos

 por temas   hace mucho  olvidados

Lloverá la risa  en  un  llover  sereno  y manso

En cada atardecer debatirán, con Virgilio y Alfredo

que color agregarle al ocaso



Para Alfredo Espampinato; Fedorio Kowal; Virgilio Molina y José Ricardo Fernández