13 de mayo de 2013

FEDORIO KOWAL


Fedorio Kowal:

Nacido en la ciudad de Barranqueras, Chaco, el 4 de enero de 1930.
Artista plástico por vocación y autodidacta. Afincado en la provincia de Buenos Aires (José C.Paz).
Expuso sus pinturas desde 1968. Paralelamente a la pintura se dedica a la literatura. En 1981 edita “Coplas al Chaco”. En 1982 el poemario “Yo, tú y los otros” y una antología de cuentos: “Los silencios del hombre”. En 1983 “Mis ardientes huéspedes” otro poemario… “Los Párpados y el Alba”. Falleció el 12 de Julio de 2012.


Atravesamos el otoño hasta donde nos es posible.

Entramos en el humor de los vientos
que alguna vez nos redimen del sonido.

Vamos donde sólo el barro reclama por sus hijos

Hasta algo que nos lleva por cornisas
de la tarde más introvertida,
que apenas si nos reconoce en el rostro
una brumosa desolación en pleno.

                                             (Los Párpados y el Alba)



Este compromiso de asumir la vida no es un ensayo consecuente.
La sangre toda es una hoguera
Consumiendo el total del combustible.

No hay dolor a medias.

Se presienten las hachas en el madero
Y el músculo tensado tempestades.
La concesión no está en el código.
Ni aún la calma es una excusa.

¿Por qué pensar en los posibles
Si el imposible  nos grita y nos convoca?

                                           (“Yo ,tú y  los otros”)



Hablamos de poblar algún silencio.
Alguna cicatriz o ciertos límites.
Hablamos de presagios
mientras caen los inviernos
sobre los místicos despojos
que nos niegan.

Y si hablar llamando a las imágenes
Es irnos más allá de nuestras sombras:
¿en qué silencio estacionar un canto
por dónde algunas campanas se nos prestan
a ser la magia frutal que nos desvele?

                                                    
Unas coplas. unas poplitas. Y tomado de unas coplas quiero irme hacia el corazón de la vida... ( prólogo a su libro "Collarcito de Coplas y Lunas" )                
                                                       Fedorio Kowal

Esta copla me nació
en la orilla de la mar,
con los ojos muy abiertos
la boca llena de sal.


No sé que vida tendrás 
pequeña flor de los llanos;
pero más larga será
si no te llevo en las manos.


presiento que el corazón 
querrá también descansar,
y yo para que se olvide
dele charla y charlar.


Que sutil irse en el tiempo,
no asusta él ni alborota,
en tanto su larga vida alarga,
hace la nuestra más corta.


Cuatro vientos me sacuden
y con su aliento me rozan,
de mi piel hacen arena
y de mi ser esta copla.