20 de enero de 2016

Mercedes Hidden



Mercedes Hidden

Nació un 20 de noviembre de 1981 y es oriunda de San Miguel, tiene 34 años.

Es profesora de Historia, le interesa el arte, el cine y lo más importante

le gusta escribir poesías. Hasta el momento lleva editado varios fanzines literarios.




Prendo la hornalla.

Pongo la pava .

Pongo la yerba en el mate

(es todo un arte esto de matear ).

El viento amenaza con aplacar

un poco el calor de Enero .

El agua se calienta en la pava

vieja, las paredes de cocina tienen

grietas de humedad impregnadas,

son cosas del tiempo o del descuido

o de la economía que te dejan sin plata.

Vuelco el agua hirviendo dentro del termo

Y lo llevo a la mesa del comedor.

Mezclo la yerba (la común con una

de esas que son un popurrí de hierbas).

Tomo un mate, me quemo la lengua

y mando a mi pobre tía, madre, amiga

a la loma del culito o allá donde no sale

el Sol .

Mientras sorbo la yerba convertida en

infusión, escribo, me escribo a mí misma

y de paso puteo al servicio de internet

que no anda, que esta tarde no me dejara

hablar con mi hermana y con mi sobrino

que viven en Chile, compañía Culia tenia

que ser.

Miro al alrededor y todos se han ido

hasta la Rosy, la perrita de mi hermana

que ya es más nuestra que de ella.

Me invade la melancolía y pienso

y pienso... dirijo mi vista hacia la mesa

alguien ha quedado firme como rulo de estatua;

el termo y el mate.

los tappers usados de yerbera, el silencio...como aquellos

tiempos de miseria y yerba secada al Sol... como aquellos

tiempos y el mate, la yerba, la pava.




Un cuerpo

huesos

carne

una boca

y una nariz .




Un cuerpo

Una caja

que guarda

secretos,

vísceras,

ríos rojos

y

deseos olvidados.




Un cuerpo

autómata

con un corazón pintado,

que funciona a cuerdas,

que se despierta casi siempre

por las mañanas

y

que llora su condición de tal

por las noches.




Vírgenes escamadas, azules, de pies descalzos y hormonas de perfume.

Sus manos llenas de flores y ajuares de dulce, de Verano, caminan danzando

entre el aire, coronas de flores y espinas adornan sus cabezas el juego

consiste en moverse sin sangrar… rotan, caen y se vuelven a levantar.

Vírgenes heladas en páramos, en desiertos, cuerpos insípidos , piel transparente

conforman círculos que vierten fecundidad escondida.

Vientres flacos, lugares comunes, hímenes claros ,obtusos y cristalinos brillan como

espejos a la luz del eterno Sol.