Textos de participantes en Talleres literarios ccungs 2013



Compartimos textos de participantes en TALLERES LITERARIOS CCUNGS 2013:

HERRAMIENTAS DEL ESCRITOR. LUGAR-ESCENARIO-PERSONAJES-CONFLICTOS”
                                 Coordinado por  Julio C. Azzimonti

Taller literario "La poesía es una fiesta de los sentidos"
POESÍA, FIESTA DEL SENTIDO. CREACIÓN Y RECREACIÓN POÉTICA HACIA LA PRODUCCIÓN GENUINA.
                                   Coordinado por  Clo Claudia Migliore
                                            


Protagonista espectadora


Entro a la habitación. Diviso una silueta en la penumbra. Somnolienta y confundida reveo la escena. Algo está mal…
El corazón me late con prisa furiosa, como si fuera a salir corriendo de mi cuerpo inmóvil. No puedo mover si quiera una pestaña…estoy de pie, junto a la puerta, obligando a mis pupilas a esforzarse para ver entre la escasa luz del ambiente. Finalmente lo logran, la silueta sombría se va rellenando, poco a poco, dejando ver los rasgos de mi rostro. Sí, mi rostro. Soy yo. La misma la que yace en mi cama mientras permanezco de pie observándome. Acaso ¿estoy muerta?
Montones de interrogantes me acechan. Se retuercen en mi vientre posibilidades siniestras. Comienzo a  dudar si realmente me levanté para ir al baño. ¿Cómo lo compruebo?, ¿cómo sé que no es parte de un sueño incluso el pellizco que me di para despertar?
Pienso con velocidad, busco auxilio entre los parámetros de la razón y solo encuentro más y más desesperación. Tengo que hacer algo… tengo que acercarme a ella... ¿a ella?, ¿acaso estoy refiriéndome a mí misma en tercera persona? Siento que estoy a punto de enloquecer.
Me acerco muy despacio, la examino con cuidado. Tengo que saber si ella… mi otro yo, realmente es ella y está ahí ahora.
Me aproximo más, lentamente... Su posición indica que está sumida en un profundo sueño, solo si pienso en positivo... verdaderamente no estoy segura de que esté viva.
Me posiciono con miedo a escasos centímetros de su cara. Entonces  logro sentir su respiración… Qué alivio…  no está muerta. No estamos muertas. ¿Entonces quién soy yo?, ¿soy esta o aquella?
Tengo que despertarla y resolver este asunto. Tal vez ella lo sepa todo…
Se estremece cada centímetro de mi cuerpo cuando envío a uno de mis dedos a hacer contacto. Punzo su brazo despacio y el mío es punzado también. Salto de espanto y registro la alcoba completa, ya con la vista entrenada como un halcón. No hay nadie más… 
Tomo unos segundos para que desciendan mis pulsaciones y otra vez lo intento. Paso mi mano por su rostro y repercute en el mío. Pruebo tocando su pierna y luego su espalda y cada contacto se reproduce en mi cuerpo como un espejismo. Sollozo nerviosa, atónita… mientras ella ni se inmuta. Pero respira… lo siento…
Es excesivo para mi mente. Me apresa un colapso de ira y le jalo el cabello con fuerza. Una nebulosa negra estalla y todo se desdibuja. No veo nada… Abro los ojos, los cierro y nada…es todo negro.
Escucho silencio, mucho silencio… Abro los ojos de nuevo. ¡Me asusto! Estoy en otro lugar.
 Veo desde otra perspectiva, desde la de ella, que ahora soy yo… Estoy en la cama y lo entiendo todo. Fue culpa de un sueño.


   
 Atardece el abuelo

Observaba a mi abuelo cuando tomaba su merienda. Exactamente a las 5 de la tarde, con rigurosa puntualidad. Inentendible para mis hábitos.
 Siempre constaba de los mismos ingredientes. Un tazón de leche caliente azucarada y abundante pan de campo.
Se sentaba en la silla y la curva de su espalda era tan pronunciada que casi lanzaba su cara a la orilla de la mesa. Colocaba metódicamente una servilleta  por debajo, sobre su regazo, y otra amarrada al cuello de su camisa cuadrillé, imitando un babero de bebé.
Me llamaba la atención la rudeza de sus manos, ahí portaba años de trabajo duro y alguna que otra caricia. Con ellas cortaba pedazos de pan  y  los humedecía en la taza con tal rusticidad que gran parte de la leche terminaba derramada alrededor. Armaba un pintoresco desastre junto con las migas que caían. Supongo que era la única forma que tenia de comer, luego de la precipitada jubilación de su dentadura.  Nadie se atrevía siquiera a sugerirle que se colocara una prótesis… para llevarlo al médico había que engañarlo como a un chico.
Cuando se ha sobrevivido a guerras se piensa muy diferente. El detalle es ignorado por completo. A mi abuelo no le interesaba absolutamente nada del aspecto físico y la salud del cuerpo. Tenía la piel ajada por los años y los ojos muy pequeños, tan hundidos en su rostro que había que esforzarse mucho para notar su color celeste. Era un hombre serio y reflejaba  pocas  emociones, pero cuando al fin reía, sus ojos simplemente desaparecían, se convertían en dos surcos fruncidos. Su expresión exagerada invitaba a reírse también.
Al terminar su merienda, a fin de no desperdiciar nada, recogía las migajas con la mano derecha como escoba y la izquierda como pala. Ejercía tanta fuerza sobre la mesa que esta se zarandeaba de aquí para allá, a pesar de que era de una madera muy resistente, de roble… igual que él.                                                                  


                                                  Autora: Paula Olivieri






Nieta de un inmigrante sirio

Recuerdos perfumados en torno de mi mesa.
Una ola materna bendice a un niño que pronto partirá.
El umbral protege el negro paso hacia la ausencia del hijo.
Sangre clavada por uñas impotentes registrarán los marcos de la puerta sencilla.
Mueve la mano desde un regazo de seda marina la memoria del niño.
Encuentra sabores de bendiciones arcanas en un país lejano. La piel se irá estirando, secando, arrugando desde el salitre hondo que impusieran antaño.
Trae un buque un pañuelo de seda, lo recibe la madre junto a las algas. Cubrirá su cabeza y sentirá la salitrosa humedad de su niño anciano, alimentada de una entraña viviente.
Y yo, desde este umbral, siento otra vez la sal en mi cabeza. Aquella mujer, desde su tierra ignota, preparando el viaje sin retorno del hijo, me tejió con su hálito un mundo que hilo con dulzura.


Espacio y tiempo

Delineaste la forma del encuentro,
espacio y tiempo, abstracción de tu infinito.

Un tú a tú se abre en la cornisa de este instante que me reparte lejos del abismo.
Encrucijada de tiempos, constelaciones de espacios.

Una topología privilegiada se impone a mi galería cronológica: un galpón…varios galpones.
Realidad y símbolo, cristalización y constancia de latido, yo y los otros.

Galpón I: espacio ilusionado de un hombre que se nutre de un futuro compensante.
Galpón II: lugar que agazapa la única posibilidad de otro hombre para alcanzar lo deseado.
Galpón III: frustración de un espacio desparramado en sus partes,   espejo  de un desesperado.
Galpón IV: esbozo preciado de un joven pintor que mira  intersticios de futuro.
Galpón V: espacio en movimiento, lo nuevo convive con lo viejo, una mujer ensaya una mudanza.
Galpón VI: último piso del rascacielos que permite a un hombre su buscada perspectiva.
Galpón VII: construcción provisoria con cimientos de templo vivo. Nostalgia del modelo: “La Sabiduría construyó su casa cimentada sobre siete columnas” (Miniatura medieval).

                                                                                                                     
                                                    Autora: Norma Haydeé Lase




La memoria  de los malditos

  
    Diluvia. Y se me hace tarde. Debo reemplazar al cantinero, que no puede ir a trabajar. No se confundan, no soy un empleado cualquiera. Mi padre es dueño de un bar tradicional en una ciudad sin importancia. Él quiere que me haga cargo del negocio, empezando desde abajo. No soy un amante del trabajo, pero tengo sentido del deber. A veces. Pero, ¿Justo hoy que llueve? Qué jodida suerte. Ni hablar. El uniforme y sobre él un piloto. Paraguas en mano, salgo al exterior húmedo y pegajoso.
    Las luminarias comienzan a encenderse anticipadamente, de forma intermitente una tras otra. No hay mucha gente en la calle. Cuando llego, veo un auto negro que se destaca de los demás. Un modelo clásico, al parecer. La lluvia arrecia y decido entrar.  
    El bar está lleno. La mayoría son habitúes del lugar. Algunas caras me resultan conocidas. Parece ser un buen refugio para pasar el rato con una hermosa mujer, jugar póker, o conversar, trago de por medio.  Es un bar típico. Las paredes revestidas de madera de roble tallada a mano, las mesas, también de madera, magníficamente decoradas y la barra de un estilo similar al de una de los cuarenta.
   El otro cantinero dejo todo en orden antes de terminar su turno, así que tomo posesión. Me familiarizo con los tragos, con las botellas y hasta con el bate de béisbol que se utiliza en ocasiones para espantar a los revoltosos. Espero no tener que usarlo.
   Pasa el tiempo, la lluvia cede. Todo normal.  Algún que otro cliente ocasional que se acerca, pide algún trago, y vuelve a su mesa. Sin embargo, tengo un presentimiento. Y aparece alguien.
   Lo veo con dificultad. El ventanal está muy empañado. Sólo alcanzo a vislumbrar una figura distorsionada, que se mueve lenta y fantasmagóricamente hacia la puerta y entra. Uno más buscando refugio. Con un paso lento y acompasado, con las manos hundidas en los bolsillos de la gabardina, se aproxima a la barra. Nadie lo nota, pasa desapercibido para todos, menos para mí   La gabardina es negra y corta, sólo alcanza a cubrirle hasta unos centímetros por debajo de las rodillas. Por lo que puedo apreciar, también lleva una camisa blanca, corbata y sombrero negros, pantalones gris oscuro y zapatos negros con un toque de blanco en las puntas.
   Se sienta a la barra y mira de costado a un ebrio durmiendo. Niega con la cabeza como si reprobara la situación. Se saca el sombrero y lo coloca a un costado.  Puedo apreciar su rostro con total nitidez: de rasgos duros, mentón pronunciado, nariz grande y ojos celestes. Me mira fijamente y no dice nada. Yo tampoco. Así por varios segundos. Su mirada es fría y penetrante. Frunce el ceño, quizás incitándome a iniciar la conversación. Para romper el hielo digo:
  -Buenas Noches, ¿qué desea tomar el señor? 
Sigue con la mirada fija un momento y luego parece relajarse. Limpio la barra con un trapo rejilla deshilachado y pongo un vaso. Ya no se le marca el ceño: me mira y dice:
  -Odio la lluvia. Hace revivir recuerdos y eso es malo para el negocio -mira hacia arriba y continúa, sin mirarme- Lola, te extraño.
 -Una persona querida, supongo -dije. Se puso serio y sin responderme, dice:
 -Voy a tomar un Jack Daniels sin hielo. Deja la botella, muchacho. Es la medida perfecta.
 - Para olvidar, imagino -dije con una leve sonrisa. No contesta y a la  vez me pregunta:
 - ¿Cuál es tu nombre hijo?    
 - Joseph Colina -le dije relajado.
 -No, no, no, no, no.  Te voy a llamar Bob, dice con total naturalidad. Es intimidante. Una rudeza desagradable. Aunque la situación se torna grotesca, no atino a responder inmediatamente. Cuando finalmente voy a decir algo al respecto prosigue:
  -¿Sabes lo que va a pasar aquí? Cuando termine la botella, voy a sacar mis dos browning nueve milímetros y voy a iniciar una balacera de novela hacia una de las mesas. Y quiero que esos miserables me vean la cara antes de morir. Que me vean los malditos.
  Quedo desconcertado. Una risa nerviosa se escapa de mis labios. Miro hacia el salón pero me toma del brazo. De nuevo esa mirada penetrante. Trate de calmarme pero casi me orino en los pantalones. Me suelta. Le sirvo un trago para salir del bache. Coloca las manos sobre la barra. Una sostiene el vaso y revuelve el contenido con movimientos circulares. Se detiene. Rodea el vaso con ambas manos y mira dentro. Parece perderse en el líquido semioscuro. De repente, vuelve a la realidad. Luego dice:
  -Disculpas por la escena. No te preocupes. Todo a su tiempo –hace una pausa y luego continúa hablándome:
 ¿Te gustan las historias, Bob? El clima es propicio para una ¿no te parece?
  Me mira sonriente, esperando una respuesta. Entonces, decido fingir interés. Seguirle la    corriente:
  -Claro. Me gustan las historias –digo, eligiendo las palabras adecuadas.
  -Bien te voy a contar una -se despacha-. Pero hay que retroceder hasta el principio cuando era otra persona.
    Yo Era policía, uno muy bueno. Junto a mi compañero teníamos una habilidad innata para llevar delincuentes tras las rejas. Hasta fuimos condecorados por nuestro buen servicio por el máximo jefe de la policía. Eran buenos tiempos. Pero pronto caí a la realidad. Todos los casos que resolvíamos, todos esos mal nacidos capturados eran liberados por abogados que siempre tenían un as en la manga para favorecerlos. Ni hablar de los peces gordos que tenían contactos con jueces, abogados, políticos y hasta miembros de la misma policía. Una estructura podrida que por más que quisiéramos estaba en contra de nuestro trabajo. No era muy alentador saber que tu trabajo no sirve para nada.
   Yo no perdí la fe. Pero mi amigo sí. Comenzó a relacionarse con narcotraficantes y prostíbulos. A cambio de protección y de información, él recibía dinero, mucho dinero, y drogas. Solo nos veíamos en el trabajo. A medida que pasaba el tiempo se hizo adicto. Se lo veía demacrado, consumido. Intente ayudarlo pero fue en vano. Y luego pasó. Parece que pidió más de lo que debía o presenció algo que no tuviera que ver, o amenazó con develar algún secreto, ¿quién sabe? Entonces, arreglaron su muerte de la forma usual: un accidente. Los cerebros que lo idearon lo planearon muy bien. El auto freno de golpe y un camión lo chocó de atrás y eso generó el incendio. Me ocupé personalmente de la investigación y las pericias demostraron que los conductores del camión ya estaban muertos antes del choque; además, luego aparecieron testigos que vieron cómo unas personas le prendían fuego al auto. Con todas las pruebas, fui a ver a mi superior para que reabran el caso pero fui demasiado ingenuo. Me dijeron que archivarían el caso a pesar de las pruebas. Por cuanto los habrán comprado, pensé.
  Indignado, entregué mi placa y mi arma y pasé a la clandestinidad. Para hacer justicia por mí cuenta. Cruce la línea. Cambie. Mientras buscaba al culpable, hice cosas malas, muy malas para sobrevivir. Pateaba puertas, mataba por encargo y por ello me pagaban un buen dinero. Mientras, sacaba información y me acercaba a mi objetivo. Hasta que encontré lo que buscaba. Los que mataron a mi amigo eran los jefes de un cartel de drogas muy bien posicionados. Solo había que encontrarlos.
   Pero cuando creí tener clara la ecuación apareció ella. Lola, una dulzura. Trabajaba de mesera en un club nocturno propiedad de estos narcos. Buscando información la conocí. Algo renació en mí. Me di cuenta que lo que hacía me llevaría a un punto sin retorno. Creí que a su lado podría olvidar la mala vida y por ella me retiré. Olía a fresas. Tenía cabello castaño y largo que me gustaba acariciar. Adorábamos el jazz, el teatro, los días de lluvia. El tiempo pasaba y no nos importaba ni nos dábamos cuenta de lo que pasaba alrededor.
   Pero unos policías corruptos les pasaron información a los narcos sobre mí. Les dijeron que me estaba metiendo en sus asuntos y que los buscaba. No me encontraron. Y entonces se metieron con Lola. Un tiroteo mientras cruzaba la calle con un ramo de rosas. Cómo amaba las rosas.
   En su tumba me maldije y maldije la vida. Me había ablandado y murió otra persona. Lola, dulzura, ya no estás aquí. Volví a introducirme en la podredumbre, salí de mi retiro dispuesto a terminar de una vez por todas con esto. Pero esta vez fui cauteloso. Fingí desaparecer por un tiempo. Mientras, cobraba favores y hacia hablar a testigos que luego pasaban a mejor vida. No podía dejar que me delaten. Pero no te preocupes eran de la peor calaña, así que sin remordimientos.
   Finalmente di con el dato de un lugar al que asistían estos capos narcos. Un bar donde se juntaban a beber café y whisky siempre al atardecer religiosamente. Iban solos, sin custodia. Tal era su seguridad e impunidad. Se creían intocables. Como si fueran de la realeza. Ya se habían olvidado de mi pero yo no de ellos. Esos malditos.
    Y bueno, eso nos trae al principio.  Aquí estoy yo y aquí están ellos. ¿Te gusto la historia, Bob? , me pregunta.
   Tengo que admitir que es una historia interesante y me hizo olvidar de la situación en la que estoy metido sin querer. Pero ya no estoy asustado. Ahora comprendo sus motivos. Mientras contaba su historia escruté las mesas tratando de adivinar quién podía ser. Pensé en tratar de sácaselo con algo de psicología, aunque no soy psicólogo.
   Así que respondo:
   -Bueno, es una historia trágica, pero: ¿Realmente cree que resolver las cosas a los tiros, cambiará algo?
  Pude apreciar que mientras contaba su historia, estuvo bastante animado. Pero ahora parece que la pregunta tocó una fibra intima. Lo veo cambiar el semblante. Se pone serio. Luego contesta:
  -Es cuestión de justicia, nada más. Para el caso son dos basuras menos.
  -¿Cómo es vivir con la muerte de la gente en su conciencia?-pregunté sin filtros.
  Temo una actitud hostil de su parte. Pero contesta con naturalidad:
  -Los que murieron por mi mano lo tenían merecido. No eran inocentes. Y después de todo la venganza es el placer de los dioses. ¿No es así?
  -¿Y usted se cree Dios?-pregunté.
  -Creo que ya no soy responsable de mis actos. Sólo soy un instrumento. Es inevitable. Nada más.  ¿Quieres transformarte en mi conciencia, Bob? Porque hace tiempo que perdí la mía.
   La conversación no va a ningún lado. Hay determinación en sus ojos. No soy el más valiente. Pero esto no puedo permitirlo. Espero el momento adecuado, una distracción. Mientras, acaricio el bate de béisbol esperando el momento para darle un buen golpe. Una locura total. Pero en situaciones extremas, medidas extremas.  Le sigo la corriente, tratando de parecer diplomático. Le pregunto:
  -¿Y qué pasará después?
  - El tiempo dirá. Esto tiene que concluir de una forma u otra. Yo...
Bruscamente deja de hablar y toma su sombrero. Interesado por obtener más respuestas pregunto lo primero que se me viene a la mente:
  -¿Desea otra copa?
  No me contesta. Se levanta de una vez. Absorto por la historia, por esa personalidad avasallante, me comprometí de tal forma que no me había dado cuenta: La botella está vacía.


                                                         Autor: Hugo Gauna 



En camino
Vas, allí vas
con tus ojos de río calmo,
con tu tono de voz
hecho caricias.
Con tu sonrisa
que consuela,
con tu palabra
que contiene,                         
con tu lágrima,
que hiere la tarde.
Desencantada de promesas,
hastiada de halagos,
ávida de paz,
saciada de amor.
Allí vas, vas…
hacia tu destino implacable.
Ritos
Necesito de los ritos
cotidianos,
mecánicos,
rutinarios
para poder reencontrarte.
Te pierdo a veces,
por momentos,
por épocas,
por horas…
Por eso el mantel
con esas tazas,
por eso  los horarios
y el aroma a comida,
por eso  las plantas
que reclaman el riego,
y ese poco de ternura aún,
entibiándonos al alma.
                                                   Autora: Graciela Maschi



Oración a la serenidad


Perfume a lavanda.
El piso del comedor y de la cocina limpios
el ventilador en velocidad moderada
los niños ya almorzaron
algunos adultos duermen la siesta
más tarde se debe seguir la jornada
se esfuman por la ventana
y se impregnan las cortinas
como atrapamoscas
de los olores de las ollas:

Calma

el lavarropas en cargamedia
y el envase de enjuague sobre él
solo para la ropa del bebé
hay ropa para lavar
hay comida
y el piso está perfumado y limpio:

Calma

calma en la casa austera
hasta la mente de ella
parece estar al unísono
le ha dejado de hablar
con su verborrea particular:
debes hacer, debes hacer!
-tregua- ha dejado de decir su parloteo
para unirse a su calma
hoy de hogar, sólo hoy.
Y es tan dulce esa calma!
Y está tan limpio el piso!
Es la frescura en una siesta calurosa
que llama:
al patio, a los perros
a las sábanas, a la cama
al mantel, a la mesa…
Hoy, sólo por hoy se llaman:

Calma.

                          
                                            Autora: Carla Godoy

Igoican Záquzev



Buenos Aires, 1964. Hasta los 10 años vivió en la Patagonia. Es profesor  de Literatura . Estudia filosofía en la Universidad del Salvador.  Publicó Puente del aire (2014), las plaquettes Espiral (1995) y Presente griego (1996). Colaboró con  traducciones en las revistas Cerdos y Peces (1997) y  Tsé-Tsé (1998-2005).  Administra los blogs: Lisarda baila cumbia, Sonetero y Bonustrash.




Seminario de literatura de Brasil y Portugal
Ignacio Vázquez en Artealfondo
nippur24@gmail.com
 
Goloso logos

1
Nunca supo si fue un justo reconocimiento a su labor científica o si fue simplemente lástima. Lo cierto es que el Gran Premio Lexicográfico por haber compuesto el diccionario más completo de una lengua próxima a extinguirse y de la que él, transculturado, era el último hablante, le pareció insuficiente.

2
Sobre la base del Thesaurus Linguae Latinae y los recuerdos de un Catulo no expurgado, reconstruyó el vocabulario más guarango que pudo. Traduciendo al latín la Tragicomedia de Calisto y Melibea no pudo evitar pensar que términos como lupa o hetaira  no hacían justicia a la natural procacidad de Pármeno cuando decía “puta vieja” con el aire y la convicción intraducible con que sonaron esas palabras, a un adolescente Fernando de Rojas allá, en Talavera de la Reina.

3
Llevaba dos años escribiendo todos los días. Orgulloso, había desechado colaboradores y ahora lo sentía: redactar un diccionario de sinónimos lleva inevitablemente a recordar que no es bueno que el hombre esté solo. Cuando en la F llegó a la palabra fin, el primer sinónimo brotó naturalmente: alivio.

4
Después de una separación de más de veinte años, se reencontraron en el aeropuerto de Ezeiza. Ella venía con nacionalidad española; él seguía siendo argentino.
_Compañera!
_Compañero!
Fundidos en un abrazo, se miraron a los ojos. Él tomó aire y le dijo:
_ Mi amor, nos separó la historia. La bisagra de mi vida fue la matanza de Ezeiza.
Ella le dijo:
_ Mi amor, nos separó la historia. La bisagra de nuestras vidas fue Trafalgar, las invasiones inglesas-por sólo contar las militares, vamos-Bailén, las guerras de Independencia, la guerra contra el Paraguay y la pérdida de Cuba.
El la miró, sobrador, y lanzó su  talismán oxidado:
_ Sabés lo que pasa? Soy peronista de Perón.
Ella respondió, con acento inoxidable:
_Llegarás a saberlo? Soy cervantista de Cervantes.


5
Acércate bastardo, capta chanza de entrada, fácil, gustosa humorada; imagina jolgorio kilométrico, la lluvia milagrosa nutriendo ñáñigos oráculos; peticiona que reine Su Trascendencia ubicua, vivificando, whynot, xantíneas, yorubas zonas.


6
El señor Petit Robert Larousse y la señora Assimil Bescherelle de Larousse tienen el agrado de invitar a la boda de Houaiss y Aurelio.
Los novios saludarán al término de la onómina.


7
Cuando murió en Tierra del Fuego el último indio yámana, no sólo murió un hombre: desapareció el último ejemplar de un diccionario de carne y hueso.


8
Aristas de la dicción= diccionaristas


9
Cuando la chica paraguaya habla por teléfono en guaraní, la dueña de casa comprueba que las puertas y las ventanas estén cerradas: teme que el universo tropical se cuele por las rendijas.

10
Solo, muy solo. Y de tan solo que estaba, decidió fundar un club  para encontrarse con otros arcaísmos.


11
En el Más Allá no hay mapas, ni direcciones ni guías telefónicas. ¿Cómo te encontrás con el amor de tu vida en medio de tanta gente?

12
Un sexto sentido me advirtió que su sentido pésame no era más que sentido figurado y que ni siquiera agradecerle tenía sentido.


13
Recientes investigaciones sobre el Alzheimer han determinado que no encontrar la palabra justa y reemplazarla por “el coso” es un signo claro sobre el inicio de la enfermedad.


14
Vintage
_Dejame ver acá, es un ratito
Sale
_A ver…acá está más barato
Outlet
_ Mirá! No existe ese precio
Pasaron de largo frente a otra vidriera.
_Mi amor, te salteaste esa
_Esa no tiene lo que busco.
Había, sin embargo, la misma  ropa que en otros locales bajo un cartel que, prosaicamente, anunciaba Ofertas.


15
Natalia tenía 25 años y hablaba el castellano común que se puede hablar en Villa Devoto, con los modismos corrientes en 2012. Cuando en la esquina de Allende y Beiró-donde estaba Tika- se abrió un local de tango visitado por asombrados turistas, ella comenzó a hablar con palabras que aprendió, con calculada prisa, en  Panorama del Lunfardo de Mario Teruggi.


16
El triunfo del constructivismo
En cuanto como que es como si explicara las palabras en un coso, cómo decirlo, es como que las palabras están precisamente en un cierto orden que en realidad van como si fueran en orden alfabético, o sea: es como si después de A viniera B y después C, o sea todas las letras tienen la esperanza de acceder a integrar el Diccionario y es como que se salen de un esquema digamos irracional para seguir un orden…a ver: seguir un orden pero no como un orden impresionista, subjetivo, que va linealmente de la A a la 17
Te y Amaré se reencontraron por la calle.
_ ¿Vamos a tomar algo?-propuso Te.
_Conozco un bar nuevo, muy lindo- acotó Amaré.
Llegaron a la puerta del bar y miraron hacia adentro. Amaré reaccionó primero y tomó a Te del brazo.
_ Rajemos.
_ ¿Es él?        
_Sí, es él; es Siempre que sigue ahí sentado y nos espera.


18
Antonimia anagramática:
Altruista: se dona.
Egoísta: no se da.


19
El Libro me hablaba de seguir un Camino. Seguí un Camino y llegué hasta una Fiesta. Me acerqué a la puerta y me detuvieron.
“Para entrar-me dijeron-debés tirar tu Libro”

20
Lo eligieron miembro de la Academia por saber todas las palabras del Diccionario. Cuando le tocó decir su discurso, se puso a llorar delante de todos.
_No tengo ningún mérito-balbuceó el anciano- simplemente, cumplí una penitencia. 



Refranero Tlonense

Pierre Menard escribió el Quijote y no armó tanto despelote.

Emma Zunz certifica y da constancia, pero le chinga a la circunstancia.

Una quinta de Ramos y un gran espejo para ver copular a los pendejos.

Hoy hay partuza si viene la intrusa.

Emma Zunz de ofensas hace acopio y al final equivoca el nombre propio.

Cuando veas a Kempis escribir bagatelas, si algo te atribuyeres, dispón de cautela.

Ordena tu biblioteca y serás crítico.

Biblioteca ordenada, crítica acertada.

Vida pretenciosa, cicatriz rencorosa.

Si un libro escribieres, que bueno asaz fuere, di que eres mejor lector antes que mísero autor.

¿No te premia y te alaba? Tradición escandinava.



Lecturas de invierno

Graznan, graznan. 
¿Dónde graznan los críticos que graznan?
Leo y leo. Aún las páginas
 –con mucha o poca gracia-
están sin epígonos verdes. Graznan y crascitan. 
desde el fondo de la fábula. ¿Por dónde graznan
los críticos que graznan?
No tengo críticos en jaula. 
Fatigan suplementos, blogs, ponencias,
papers, muertes a crédito, becas etnográficas.
Graznan. 
Lo legible está muy lejos. Nada...
     
      Yo no sé dónde graznan
los críticos (y graznan, graznan) 
 los críticos que graznan








Olga Beatriz Venditto

                                                        
   Nace en 1932 en Bella Vista. Egresa del conservatorio de música y arte Escénico como Profesora de Piano y Canto.
Colabora con cuentos y poemas en distintos medios y revistas de la zona. 
   Con el profesor Humberto Rivas comienza a corregir su primer libro: “Los Límites Secretos”, que presenta en 1986. En 1993 presenta “Ahora que me acuerdo”, libro de cuentos para adultos, con gran aceptación de los lectores. A raíz de ese libro La Nación le dedica una página el 26/8/1994 bajo el título de “Olga Venditto con Todas las Letras”.
   En 1994-1995 presenta “Brevíssimo, Ma Non Troppo”, a través de Ediciones Círculo XXI, Asociación de escritores y lectores, ciudad de San Miguel, Partido de General Sarmiento.
En la actualidad continúa con sus talleres, premiadas y reconocidas menciones por su labor literaria, así como los trabajos literarios de sus alumnos.
   En esta oportunidad, compartimos con los amigos de Literarias Cungs, textos de su libro: “Brevíssimo, Ma Non Troppo”.
(Completaremos datos actuales de la autora y agregaremos textos de la misma en la segunda subida de esta entrada del blog).



La no presencia
                                                 A Gustavo., in memoriam

En las mañanas sin termo
De la cocina en exceso ordenada.
En la manta estirada de la
Cama gemela. En la almohada
Sin huella,
La alfombre sin chinelas.

La no presencia.

En los cercos engordando el jardín
Y el desprolijo pasto. En el cuerito
Gastado sin la herramienta precisa
que aguarda en la mesada. El
sin salero de la mesa cotidiana.

La no presencia.
Cuando la noche no siempre
trae ruidos familiares.
Cuando las tardes de tormenta
Apresuran los recaudos.
Cuando un olvido recrimina lo acordado.

La No presencia.
En el rezongo
Por las tardías llegadas.
En las perchas, que sostienen
Su contorno en lana, en la
Corbata, el piloto, en la tempranera bufanda.


LA CONTINUIDAD DE LOS TRAPOS

       Yo, qué quiere que le diga, cada vez que me nombran el terciopelo, me broto. Hubo un tiempo que a si Ud. No iba a un asalto vestida con terciopelo, no cazaba una. Esa noche pintaba buena y al candidato de turno había que deslumbrarlo. Le pedí unas pilchas de terciopelo a mi mejor amiga (si sería mejor, que siguió de amiga). Y muy maquillada me fui a la fiesta.
     Después de bailar rocanrol, y un tanto extenuada, me senté en un sillón que parecía la continuidad del vestido. La misma textura, el mimo color, idéntico. Yo no sé en qué momento el candidato, para hacerse el macho empezó a fumar…, aplastó el pucho en el hombro tal vez en la creencia de que era el cenicero apoyabrazos. Al desastre contribuyó bastante la penumbra reinante. El resultado fue un agujero tamaño descartable. ¡Y qué horror! Se me veía el bretel del corpiño. Mi amiga me perdonó haciendo honor a que era la mejor. ¿El candidato? No lo vi más.



PRIMER MUNDO

El perro dormía su sueño de hombre feliz. Cenaba en el Hayt Park, manejaba una testa Rossa y lo visitaba Claudia Shiffer.
 Lo despertó su amo diciéndole por milésima vez si no comés polenta te voy a regalar.



LO ÚNICO PERMANENTE ES EL CAMBIO

            Desde que escuchó a ese experto, come y come pastas. Harta de fibras, de sopa de verduras, se prendió al cambio.
           A los quince días no le entraba el pantalón nuevo. El rollo de la cintura le impedía cortarse la uñas de los pies y las blusas no le abrochaban.
          Entró en colapso cuando advirtió que, justo al dar las cantidades, su amiga la había llamado por teléfono para decirle en qué canal estaba el experto en pastas.




Humberto Ceferino Rivas


                                 
Humberto Ceferino Rivas        
         
Nació en Villa María, Córdoba. De joven se radica en La Plata (Buenos Aires) donde cursa sus estudios. Trabaja en la Comedia Nacional.
Cuando el partido de Gral. Sarmiento crea la Dirección de Cultura, se hace cargo de la cátedra de teatro y propone la creación de la actual escuela municipal de teatro.

Desde joven adhiere al justicialismo. Es reconocido por su prolífera producción con trabajos como “Ese purrete, Juan Duarte” “Ceremonia de hombres solos””El príncipe idiota”
Incursiona en el cine de vanguardia de Jorge Polaco como guionista.

Participa del certamen de narración histórica “Quinientos años del descubrimiento de América” en México y su obra “La Malinche-La amante de Hernán Cortez” es ganadora.

También en Alemania gana un certamen literario con su obra sobre la vida de Alberto Durero.
Rivas amó intensamente las letras y a sus alumnos. Participó del movimiento de resistencia de los noventa.
Con orgullo de ser trabajador municipal.
Cofundador de ADEL (Asociación de escritores y lectores de Gral. Sarmiento). Gestor del primer “Aguante LA Cultura”.
Humberto Rivas vive en la localidad de Grand Bourg hasta su fallecimiento el 24 de agosto del 2000, tres días antes de su cumpleaños.

Biografía de Humberto Ceferino Rivas

Humberto Ceferino Rivas  escritor, dramaturgo y docente de literatura.
Nació en La Plata, pero prefirió el noroeste de la provincia de Buenos Aires para desarrollar una tarea ejemplar en Bibliotecas Populares, Centros de Cultura, y todos aquellos ámbitos de la región que pudieran brindar un espacio a la palabra.
En el marco de una obra de incalculable valor obtuvo los siguientes premios: Primera Mención en Premio Mercosur por la obra "De Reyes y Hechizos", 1999. Selección de obras para Teatro Leído de Argentores por "Tebas, trono vacante". Galardón máximo de Argentores por su obra "Aldonza se va a las Indias", 1994. Mención de Honor de Radio Difusión Alemana e Instituto Goethe de Buenos Aires por su guión radiofónico "Un niño puede derrumbar el paraíso", 1990. Premio Alejandro de Isusu  (Pcia de Buenos Aires) por la totalidad de su Obra Dramática, 1983. Medalla Centenario de la Ciudad de La Plata por la totalidad de su Obra Literaria, 1982. Premio Argentores por su obra "Un destino para el sargento Cruz" , 1980. Premio Máximo Radio Nacional en Teatro Radiofónico, 1980.
Premio Cine Abierto por su guión (en colaboración con Francisco García Silva), "Di Giovanni, fin de una utopía", 1978. Premio Festival Internacional de Teatro Tercer Aniversario Fundación de Colonia (Uruguay) por su obra "Mancebos, demonios, doncellas y otras yerbas", 1968.
Premio mejor obra extranjera Asociación de Cronistas teatrales de Lima (Perú) por su obra: "Bachiller se necesita", 1996. Premio a la mejor obra extranjera del Festival Internacional de Teatro de Marionetas y Títeres, Florencia (Italia) por "La luna y los pastores" basado en un poema de Leopardi, 1952. Perteneció al cuerpo de traductores de la Ex Escuela de Cine dependiente de la Universidad de La Plata. Ocupo Cátedras en el departamento de Teatro y Medios Audiovisuales de la Universidad de Lomas de Zamora. Por pedido del Ministro de Educación de la Pcia. De Buenos Aires dictó en diversos puntos de la provincia seminarios sobre las filmografías de Passolini y Bergman, Ejerció la crítica cinematográfica en L.R.11. Radio Universidad Nacional de La Plata, en Radio Exelsior , en La Plata y en la revista Historium. Además de las obras premiadas son de su autoría: "El convidado", teatro Payró, dirección Rubén Pesce; "Revelión de personajes" ex – teatro Joaquín de Vedía, dirección david Curesses; "Toda la tierra para Caín", ex – teatro El gorro escarlata, dirección David Cureses; "Los Conflictos" ex – teatro Bonorino, dirección Osvaldo Calatayud; "Mientras Sobrevivimos" ex - teatro Bonorino, dirección de Osvaldo Calatayud y Néstor Anejeiras; Adaptación de "Volpone" de Ben Jonson, teatro al aire libre Parque Chacabuco, dirección Néstor Amejeiras: "Dos monarcas para Tebas" seleccionada para los festejos teatrales del sesquicentenario del 1816, Teatro Lola Membrives, dirección Ariel Keller; "Almuerzo para el Carnero" teatro Payró, dirección R. Gill Soria; "Historia de la civilización y la barbarie" en colaboración con Mauricio Kartun, sala Planeta dirección Armando Corti. Esta obra fue incluida como texto coadyuvante en la cátedra de Historia Latinoamericana en la Carrera de Ciencias Económicas de U.B.A , con la titularidad de cátedra de Horacio Gonzáles; Traductor de "L´Isola" (La Isla) de Mauro Fabbri, teatro ABC, dirección de Osvaldo Calatayud; "Buenos Aires (¿aires buenos?) ", teatro Altos de San Telmo, dirección Armando Corti; "Expreso hora X" , teatro radiofónico Radio Universidad Nacional de La Plata. Publicaciones, becas, Investigaciones: "Los cortejos del delirio" "Un destino para el sargento Cruz", son obra publicadas y "La libertad de pensamiento en el Renacimiento" es un ensayo en colaboración con Guillermo Vadillo. Conferencias "Shakespeare y las brujas" y "La visión de España en el teatro de García Lorca" en la Asociación Cultural Micromundo de San Miguel. Se desempeño como actor en el ciclo de teatro en idioma italiano realizado en el teatro Empire bajo los auspicios del Instituto Italo-Argentino para el intercambio cultural. Como pedagogo (con relación a lo teatral) es co-fundador junto a Alfredo Devita y Oscar Rovito, de la carrera de Teatro de la Universidad de Lomas de Zamora, posteriormente suprimida. Por encargo de la Pvcia de Buenos Aires dictó seminarios para docentes primarios y secundarios destinados a la elección de literatura dramática juvenil para la escuela primaria y secundaria. Dictó Seminarios sobre la "Comedia dell´Arte destinado a los alumnos del taller y asignatura "Títeres" de la Escuela Municipal de Teatro de San Miguel. Encuentro de una mesa redonda sobre "Naturaleza del hecho teatral" para la Universidad Tecnológica Nacional filial José C. Paz.


 La mención Humberto Rivas se entregó por primera vez este año durante los festejos del aniversario del Centro Cultural de la Universidad Nacional de General Sarmiento. CCUNGS




Enlaces y obras del autor llevadas a escena:

TEATRO LEIDO: "OÍR EL ACORDEÓN", EN EL CICLO DE ARGENTORES


   El martes, a las 19, en el ciclo de teatro leído que se realiza en Argentores, Pacheco de Melo 1820, se presentará "Oír el acordeón", de Humberto Ceferino Rivas. Actuarán Daniel Miglioranza, María Comesaña y Carlos Godio, dirigida por Julio Gini. Entrada libre.Sábado 23 de septiembre de 2000
    


Presentación de "búsQueda de vos", dedicado a Humberto Rivas
Tengo el agrado de invitarlo a usted a la Velada de Gala, a realizarse en el
Honorable Concejo Deliberate de José C.Paz, 28 de abril 18:30 Hs., sito en Ruta
197 y Mansilla (Pirovano), a 100 metros de Av.Gaspar Campos.

Programa:
En Poesía: Piqueteros de sueños y palabras", del Taller literario "Mario
Bravo", de San Martín. Coordinado por Roberto di Vita .
Micrófono abierto

En música: "Los del Ceibal", de la Peña "Nilda Laura", del Club Gral.Sarmiento,
San Lorenzo y Belgrano, de San Miguel

3) Presentación del libro dedicado a Humberto Ceferino Rivas:

Amores nuestros que están en el cielo,
¿están ahí?

En "búsQueda de vos" tenemos al alcance de las manos la intriga y el desconsuelo
de un gran interrogante, tan eterno como la existencia misma.
Una búsqueda que enriquecida con la exquisitez y la simpleza de la dialéctica
utilizada, conforma un texto casi mágico, en el que conviven armoniosamente, la
poesía, la denuncia social, la realidad ficcionada, y principalmente, el embrión
de una fe tan dubitativa y complicada como suele ser la vida
Hugo Rossi, escritor
"...Es verdad que toda la técnica literaria del mundo no salvará una obra sin
contenido, pero también lo es que por mucho contenido que haya, difícilmente
sobrevivirá una obra sin técnica, y una de las paradojas de la técnica es que
sólo funciona cuando es invisible.
Cuando aplicamos estos conceptos a "búsQueda de vos" nos encontramos con esa
invisibilidad tan necesaria como difícil de obtener. Lo primero que merece ser
destacado de este libro es la ausencia de recursos fáciles. No encontraremos
aquí truculencias, ampulosidades idiomáticas ni abusos emocionales, por el
contrario, su lectura nos sumerge directamente en un universo cotidiano habitado
por personajes de la vida diaria que el lector puede reconocer, amar u odiar
espontáneamente. Tampoco encontraremos situaciones rebuscadas ni retorcimientos
del lenguaje, sino un fluir natural del discurso que produce paulatinamente
identificaciones simples, reverberancias emocionales llanas, reconocibles en el
bonaerense promedio. Estos dos logros ya bastarían para que el libro "se salve"
pero no son los únicos.
El ritmo de la narración deviene con una regularidad armónica, envuelve al
lector en un latido sin prisa ni pausa, la acción balancea solidaria con el
monólogo interior en pases inadvertidos, el lenguaje coloquial nos hace
sentirnos frente a personajes reales, convence sin forzar, crea una atmósfera de
"estar ante un par" tan natural como lograda. La unidad del lenguaje se sostiene
de cabo a rabo irreprochablemente, y podríamos continuar el abordaje técnico
durante muchas páginas, pero por encima de todo ello, lo que merece ser
destacado fundamentalmente es que el libro dice", opina, toma posición frente a
la vida, lo social, lo político, y el libro "gusta" dejándonos la sensación de
gratitud impregnada en el cuerpo. Es decir, cumple con la mayor aspiración de
toda obra de arte, transforma el momento, provoca sensaciones que el lector no
puede obviar."


17/04/01
Alejandro Manrique
Critico Literario


                                  http://youtu.be/ZsaRCDXFKRM








YOCASTA autor y voz Humberto Ceferino Rivas





VIGA BAJO EL AGUA CARLOS BARBARITO
Carta Sobre "La luz y Alguna cosa"

HACE VARIOS Jahr, el dramaturgo y guionista cinematográfico Humberto Rivas Ceferino me Envió Una carta about Mi Libro "La luz y Alguna cosa", POR 'entonces' Recién Publicado. Esa carta, Escrita a máquina, con Marcas de corrector, constituye para mi uno de los Papeles Más Amados al Que releo a Menudo. Rivas y fallecio Nunca Pude, o supe, agradecerle del TODO Tanto afecto, Si, Pero Sobre TODO tanta lucidez y Sabiduría. En Días En que TODO es prosa (a Menudo mala prosa) y poesía Condenada a la invisibilidad, al ostracismo, reproduzco la carta (La última Que recibi de Humberto).

Querido Carlos: Leo en Octavio Paz: La poesía es Conocimiento, Salvación, Abandono. Operación Capaz dee change al Mundo, la Actividad poética es Revolucionaria porción Naturaleza (ESTOY citando de El arco y la lira ). Y despues: Arte de Hablar En Una forma superior; Lenguaje primitivo. Y DESPUES: . Voz del pueblo, lengua de los escogidos, Palabra del solitario Advierto Que ESTOY citando Libro sin que tal Vez vos conozcas (y en uña de AES, Mejor que YO) PERO ESTO tareas pendientes y Mucho Más Que dados Paz sí une a La Cita de Deleuze de tu Libro Que Cristina Piña toma Para iniciar do prólogo. Creo Que En El Momento De Escribir Somos Todos BILINGÜES. ¿Quien escribe como Habla?¿Quien habla de Como escribe? De Cuando Deleuze habla de Unalengua menor, ¿sí referirá una cola la lengua de la literatura es inferior? Tal Vez mi pregunta mar descaminada Pero no Conozco el Texto Que vos Citas y ESE es el punto. Me permito fantasear Que Menor en Francés ( moindre) Florerias decirse de lo delgado, lo susurrante. ¿Una lengua susurrante? En Este Caso, sin Cabe polemizar con Deleuze. A Menos Que diga mineur y en Este Caso de Si, seria Más chico pecado Ninguna a Duda. Pero CUANDO leo:... la carne sí les volvio Vidrio, sí Hizo trizas, / un niño Recoge los Pedazos, sí lastima no es, indefectiblemente, Una lengua Menor.Es, en TODO Caso, Una lengua secreta. ¿La poesía Sera ESO: una lengua secreta Que se HACE Pública revelar el pecado del TODO SUS secretos? Esos Secretos no Revelados de tu escritura es Lo Que Más Me entusiasma. Advierto Que en tu Libro abundan las Tienes dudas?. Y el hijo Tienes dudas? Que SÓLO pueden hacerse desde la ONU acto poético: ESTAMOS desnudos, ¿párr el amor?¿Para La muerte? Y otra vez: ¿¿Hay Alguna Señal en el agua, / un signo en el fuego, y la pregunta de Versos Más Adelante me Pone muy Cerca del abismo: . Un día Que hay mar sin Préstamo Y repito con MIS Palabras ¿Hay Un día Que sea sin Préstamo? : adji Vivencio el abismo. En el poema Dedicado a Boccanera: ? ¿como soportar la gritería de los Que no entienden, / se preguntan uno al Otro / y le preguntan a lo invisible, y no entienden Aquí hay ESTOY ante el abismo, ESTOY en la borrasca de la cotidianeidad Pero no Solamente la cotidianeidad de los Otros sino la mía, la Propia. ESCRIBIR, ¿no Sera la colosal pretensión de Hablar con lo invisible? Vuelvo a Octavio Paz: El poeta no Describa la silla: nos la Pone Enfrente. En MUCHOS de tus poemas, Carlos, leo lo invisible. A veces tus poemas hijo relatos y el paradigma de Lo Que digo está en Nueva York, 9 de noviembre de 1953. Lo invisible está en ESE relato Que no concluye. Y OTRO en la pagina 17: Golpea la puerta de Una Casa / a oscuras. En la pagina 55: ... y Húmeda La Pared Donde nadie, / o Alguien sí apoya, sí masturbación / Hasta caer exhausto. La masturbación, Creo yo , es el Fracaso de querer Hablar Con lo invisible. SOLO encontrare lo invisible, sí me antoja, Cuando encuentre al Otro. ¿QUIEN BUSCA Al otro estafadores Más Desesperación Que la poesía? Salto a la page 63, Nathalie Sarraute. Este poema lo usé En Una Clase con mis Alumnos. Porqué no está allí realizada Toda la tarea de la escritura. De Cuando escribimos no sabemos si somos Mujeres u Hombres PORQUE TODO Podemos Serlo. Y al servicio del todo somos omnipotentes. Solamente ASI SE Puede ESCRIBIR. Pero el último de tu poema Pone fin a la ESA omnipotencia. Porqué golpeamos el agua Hasta volverla espuma. Nada heno tan grácil, tan facilmente deshacible Como la espuma. Rota ESA ilusión Aflora lo justo: SOLO PODEMOS ESCRIBIR volviéndonos omnipotentes Pero sabiendo, al Mismo Tiempo, Que ESA omnipotencia sí diluirá en espuma. En la ESA Tensión sí escribe.Las exactamente 19 Líneas de tu poema tiran abajo sin universo de teorías Sobre la labor escritural. Siempre leo poesía Como él Leído tu Libro: con envidia, la envidia porción no Haber podido ESCRIBIR UN poema, La Envidia de Saber Que La Palabra Jamas Sera Totalmente Mia Porqué Mi Palabra no está al Servicio de Ficciones (Sucesos y Personajes). ¿Recibiré Alguna Vez, Alguna noche, Una Respuesta de lo invisible? Son las dos de la madrugada, ESTOY Pegado a la estufa, Mañana (hoy, Mejor DICHO) Sera feriado, afuera debe HACER UN Frío taladrante. En el desazonado Lugar en el qué vivo Todo es silencio. No lo querido HACER Una Crítica de tu Libro. Quise hablarte como te Hable: desde mis Tienes dudas?. Tus poemas abundan en ¿Tienes dudas? (Creo habértelo DICHO ya, ¿no?); Tus Tienes dudas? Hacen nacer las mías. Y las Tienes dudas? Hijo las RESPUESTAS de la poesía.Ah! Jamás podre Salir de los NOMBRES y los Seres, sí lamento Baudelaire Alguna Vez ( Ah ne jamais sortir des NOMBRES et des Etres ¡ Te lo transcribo en el original, Para Qué aprecies la belleza Que mi pobre Traducción destruye.) NOMBRES y Seres: literatura .Y, algunas veces, Una Palabra bella Como la tuya. Sueño De Una edad de oro en La Que Todos Los Hombres querrán Salvar suspensión almas diciendo Palabras bellas unicamente. Gracias inmensas Por Tu Libro. Me voy a dormir. Tal Vez Tenga sueños en Los Que lo invisible Haga Oír Su Voz. No quiero Que lo invisible en sí del haga visible. Solamente quiero del Oír tu voz. Grand Bourg, Buenos Aires, 28 de junio.





HUMBERTO.........Autor: Elio bocha Gerardi

Julio, stella, horacio, dani,
Rivelli, Mendé,
Por dios, qué bellos éramos
Escuchándote.

El ángel padecía dos mitades todavía
Y esta tristeza es algo más que la muerte.
Digo 
Que tu vida se escapa
Por una diagonal escandalosa
Y que es invierno y llueve
Y alzo mis desiertos
Por encima de los pasillos de tu sed
Cierras los ojos y tenemos hambre
Paciencias que armar alrededor de un hombre
Que callarán los actores y cenizas,
Miserias que han de explotar
Entre el Orín y el facto de tu canosa leche,
Hijos que fuiste armando en los papeles del deceso
Vanguardia de pulmón que coge y descose
En el hedor de la palabra
Hacha y mugre
Silencio que abrigaremos en tus féminos cojones
Para espantar ridículos señores vestidos de patria
Y reírnos escupiendo saliva erótica en cada bocacalle. 
ELIO GERARDI


En escena
...de teatro leído que se realiza en Argentores, Pacheco de Melo 1820, se presentará "Oír el acordeón", de Humberto Ceferino Rivas. Actuarán Daniel Miglioranza, María Comesaña y Carlos Godio, dirigida por Julio Gini. Entrada libre. Dedicada...
23.09.2000 | Espectáculos | Edición impresa
Nota
"El cine: un camino a la locura"
...argentina sobre las corrupciones y las hipocresías nuestras de cada día... -¿De quién es la idea? -De Humberto Ceferino Rivas también autor de la pieza teatral que me inspiró el guión de "Durero" mi próximo film y mía. En el caso...
05.06.1996 | Espectáculos | Edición impresa
http://www.lanacion.com.ar/34137-en-escena 




REQUIEM PARA HUMBERTO RIVAS…
Demiurgo de la palabra… Autor: Julio C. Azzimonti

Llegó puteando desde las luces malas
a este San Miguel
que siempre tuvo el diablo entre las patas

Llegó con el drama en las manos
y la comedia en la boca
a encontrarse con la tragedia

Llegó allá por los 70 gritando
la comedia de este drama
y el drama de esta comedia
hasta que su país censurado
el nuestro
de cada día
desplegó todas las espadas
de sus barajas

Nos llegó desde el azar
como la época desde la historia

aulló desde su obra paroxística
que impuso con el fervor
de saber que era la única vez

Los arcanos
sus queridos arcanos
fueron develados hasta donde el quiso
mientras
el mundo inabarcable de su tiempo
explotaba en su palabra

Pasó penurias y dichas
acechos y amores
y construyó su muerte
hasta ser la presa del final
cuando un parásito
en el pecho
le ocultó el oxígeno
pero no
la última palabra…

Aquí
En este puñado de conciencias
conjuradas
está
Humberto Rivas
demiurgo y dramaturgo
como si el tiempo se hubiera hecho para él…
…y su socarrona luz para nosotros…

IN MEMORIAM…

Lo conocí el mismísimo día
que llegó a San Miguel
cuando las sombras se acuartelaban

Nos sentamos en un bar
y hablamos
durante treinta años
hablamos
mientras sudestaban los presagios

Nos abrazamos con la palabra
nos protegimos con la poética del humor
y la complicidad de la visión

Por favor
qué más…

Hoy me queda una mansión
espléndida
tripulada por el vacío

No habrá más palabra
que pena insondable…
pero habrá obra…
eso sí…...................Julio C. Azzimonti





En el sindicato de los trabajadores municipales

Una Biblioteca de los trabajadores

La biblioteca gremial del sindicato de municipales de Malvinas Argentinas, José C. Paz y Malvinas Argentinas ubicado en Pringles 1232 de la localidad de San Miguel lleva a partir de estos días el nombre de Humberto C. Rivas.

Al realizarse la Expo-educativa 2010 en José C. Paz, quedo inaugurada a un amplio sector de la población, donde afiliados, estudiantes y vecinos pueden visitar y compartir textos para la consulta y la búsqueda de material en distintos niveles: primaria, secundaria y también bibliografía en ingles.

De esta manera el sindicato que representa a los trabajadores de los tres distritos en la zona norte del gran Buenos Aires rinde homenaje a quien fuera dramaturgo, guionista y escritor.
Humberto Ceferino Rivas-1933-2000, fue trabajador municipal haciéndose cargo de la jefatura de talleres libres. Sus talleres de literatura formaron a tres generaciones de escritores regionales




de JORGE RIVELLI



LA MUJER.- Me torturaban y pensaba en una poesía:
habito un edificio de naipes / una casa de arena, un castillo en el aire,/ y paso los minutos esperando / el derrumbe del muro, la llegada del rayo,/ la sentencia que vuela en una avispa.
Fragmento de la obra "Los gritos que nadie oye" de HUMBERTO CEFERINO RIVAS


Permiso Humberto, agrego el texto completo "Morada terrestre" :
Habito un edificio de naipes,
Una casa de arena, un castillo en el aire
Y paso los minutos esperando
El derrumbe del muro, la llegada del rayo,
El correo celeste con la final noticia,
La sentencia que vuela en una avispa,
La orden como un látigo de sangre
Dispersando en el viento una ceniza de ángeles.
Entonces perderé mi morada terrestre
Y me hallaré desnudo nuevamente.
Los peces, los luceros
Remontarán el curso de sus inversos cielos.
Todo lo que es color, pájaro o nombre
Volverá a ser apenas un puñado de noche,
Y sobre los despojos de cifras y de plumas
Y el cuerpo del amor, hecho de fruta y música,
Descenderá por fin, como el sueño o la sombra,
El polvo sin memoria.
________Andrade, Jorge Carrera. _____
Antología de la poesía cósmica de Jorge Carrera Andrade. Org. de Fredo Arias de la Canal. México: Frente de Afirmación Hispanista, 2003.














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